El Gobierno de Perú dejó abierta la posibilidad de aplicar un racionamiento de agua en Lima debido a los efectos que podrían generar las lluvias asociadas al fenómeno El Niño.
El ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Mauricio Arnillas, supervisó las tareas realizadas en la planta de La Atarjea y en las cuencas que abastecen a Lima. Entre las medidas se encuentra la limpieza y descolmatación de más de 10 kilómetros de cauces para reducir el ingreso de sedimentos y otros materiales.
Las lluvias intensas podrían elevar los niveles de turbidez y dificultar el tratamiento del agua en La Atarjea. Una eventual interrupción de la producción afectaría el suministro a cientos de miles de viviendas, por lo que el Gobierno busca mantener la continuidad del servicio durante los períodos de mayor actividad climática.
Arnillas señaló que el objetivo de las obras es evitar que sea necesario restringir el suministro. El ministro también afirmó que las autoridades están preparadas para enfrentar un eventual desabastecimiento y destacó la importancia de mantener en condiciones adecuadas los cauces que alimentan el sistema de abastecimiento de Lima.
En paralelo, el Gobierno descartó que la reorganización de Sedapal implique una privatización. Arnillas sostuvo que las medidas buscan fortalecer la empresa estatal y ampliar el acceso al agua potable, mientras continúan las acciones de prevención frente a los posibles efectos del fenómeno El Niño.




