Una recién nacida prematura de 32 semanas fue sometida a una compleja cirugía en el Hospital Guillermo Almenara y se convirtió en la paciente más pequeña de Latinoamérica en recibir un marcapasos.
La bebé, llamada Aitana, nació con solo 1,8 kilos y fue diagnosticada con bloqueo auriculoventricular congénito, una enfermedad poco frecuente que afecta la conducción eléctrica del corazón. En pacientes tan pequeños, esta condición representa un alto riesgo vital si no se interviene a tiempo.
El equipo médico realizó un implante de marcapasos epicárdico mediante una cirugía altamente especializada que requirió la participación de cardiólogos, cirujanos y neonatólogos. La complejidad del caso obligó a una intervención inmediata para estabilizar su estado.
Meses después de la operación, la menor evoluciona de forma favorable y presenta un desarrollo adecuado para su edad. El dispositivo funciona correctamente y ha permitido mejorar significativamente su calidad de vida, consolidando el procedimiento como un referente médico en la región.




