Una organización internacional capta a exmilitares peruanos con promesas de altos sueldos y bonos en dólares. Al llegar a Rusia, les retienen documentos y los envían al frente en pocas semanas.
Al menos ocho peruanos han muerto tras ser reclutados por una red que ofrece falsos empleos y termina enviándolos a combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania. Según denuncias de las familias, los captados son principalmente exintegrantes de las Fuerzas Armadas y la Policía, atraídos con promesas de sueldos de hasta 4.000 dólares mensuales y bonos iniciales de 20.000.
El mecanismo comienza con contactos a través de redes sociales. Luego, los reclutadores citan a las víctimas en lugares públicos en Perú, donde les hacen firmar contratos en ruso que no comprenden. Días después, viajan al extranjero, pero al llegar les confiscan sus documentos y los obligan a integrarse a unidades militares tras un breve entrenamiento.
Las familias han denunciado el caso ante la Policía y alertan que la red sigue operando pese a las evidencias. Además, reportan amenazas tras hacer públicas las denuncias, lo que incrementa la preocupación por la seguridad de los allegados de las víctimas.
Mientras tanto, crece la presión sobre la Cancillería peruana para intervenir. Los familiares exigen acciones urgentes para repatriar a los ciudadanos afectados y evitar que más peruanos sean captados por esta red que combina trata de personas y reclutamiento forzado en un conflicto armado.




