Un muro de posible origen inca fue descubierto en el distrito de San Jerónimo, al sur de Cusco, durante trabajos de remoción de tierras en un predio privado. El hallazgo abre nuevas hipótesis sobre la extensión del sistema vial del antiguo Tahuantinsuyo en el Valle Sur.

El hallazgo fue registrado por la Dirección de Cultura de Cusco, que evalúa si la estructura formó parte del histórico Qhapaq Ñan. La estructura se encuentra cerca del sitio arqueológico de Sillkilchani, una zona ya identificada por su valor histórico y su conexión con rutas hacia el Qollasuyo.

Según los primeros análisis, el muro presenta características constructivas propias del periodo inca, como bloques de piedra finamente labrados. Los especialistas consideran que podría tratarse de un camino secundario o una bifurcación que conectaba con la red principal de circulación del imperio.

El equipo arqueológico del Valle Sur señala que la zona ya mostraba evidencia de uso en periodos posteriores, incluyendo la presencia de un molino virreinal y canales de agua. Esto sugiere que el espacio mantuvo una función activa a lo largo del tiempo, adaptándose a distintas necesidades productivas.

Mientras avanzan las investigaciones, se prepara un expediente técnico para definir la protección formal del área. El objetivo es delimitar el terreno arqueológico y evitar daños, en un contexto de creciente expansión urbana que pone presión sobre zonas históricas del Cusco.

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