Un predio de casi 300 hectáreas en las pampas de Pimentel, en Lambayeque, será acondicionado para la multitudinaria misa que el papa León XIV ofrecerá durante su visita al norte de Perú. Entre 55 y 60 hectáreas estarán destinadas directamente a la ceremonia y su logística.

La propiedad fue comprada hace más de tres décadas con la intención de convertir una zona desértica en un bosque. La familia llegó a plantar alrededor de 8.000 algarrobos, pero el proyecto no prosperó debido a la extracción de los árboles para utilizarlos como leña. Con el paso de los años, el predio mantuvo su carácter rural.

La posible realización de la misa papal modificó el significado que los propietarios le atribuyen al lugar. La familia Saldaña expresó su disposición a destinar parte del terreno para recibir a los fieles y descartó la posibilidad de venderlo o urbanizarlo. Para sus integrantes, las pampas conservarán el espíritu del proyecto original y podrían adquirir además un vínculo con actividades religiosas.

A fines de agosto, una comisión del Vaticano recorrió el predio para evaluar las condiciones necesarias para la ceremonia. Las autoridades estiman que el encuentro podría reunir a más de un millón de personas y ya comenzaron los trabajos de limpieza y nivelación. También se proyectan cinco accesos, sectores diferenciados para peatones, buses y logística, además de una ruta exclusiva para la comitiva papal.

La organización enfrenta además el desafío de las condiciones climáticas previstas para noviembre. Las autoridades regionales preparan sistemas de drenaje y cuentan con motobombas para responder ante posibles lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño. León XIV tiene previsto llegar a Chiclayo el 13 de noviembre y permanecer en la región de Lambayeque hasta el día siguiente, en el marco de su visita a Perú.

Tendencias

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo