Un fenómeno de El Niño podría generar daños cuya recuperación se extendería durante varios años en Perú. Investigaciones vinculadas al Banco Central de Reserva (BCR) advierten que el impacto dependerá de la duración del evento, las condiciones económicas y la capacidad de respuesta de las autoridades.
Los estudios del BCR muestran que los efectos de El Niño pueden superar los daños inmediatos provocados por lluvias, inundaciones o sequías. La afectación puede alcanzar carreteras, puentes, sistemas de riego y sectores como la agricultura y la pesca, además de generar consecuencias sobre los precios, el consumo, las empresas y el sistema financiero.
Uno de los principales antecedentes es el fenómeno de El Niño de 1982-1983. El episodio se prolongó durante 17 meses y provocó una contracción de la economía durante dos años consecutivos. El Producto Bruto Interno (PBI) regresó a los niveles previos al fenómeno recién en 1986, mientras que la pesca, la agricultura y la construcción registraron fuertes caídas.
El economista Guido Pennano señaló que algunos daños naturales pueden requerir alrededor de un año y medio para recuperarse, mientras que la reconstrucción de carreteras y puentes dependerá principalmente de la capacidad de ejecución del Estado. También cuestionó que las declaratorias de emergencia sean utilizadas para acelerar contrataciones sin garantizar una adecuada ejecución de las obras.
El Instituto Peruano de Economía advirtió, además, que Perú mantiene importantes retrasos en materia de prevención. El gasto destinado a prevenir desastres se redujo 40% durante la gestión de José Balcázar, mientras que especialistas remarcaron que todavía existen obras pendientes desde el fenómeno de 2017. Según las investigaciones del BCR, la velocidad de reconstrucción y las medidas preventivas serán determinantes para reducir el impacto económico del próximo episodio de El Niño.




