El defensor del Pueblo de Perú, Josué Gutiérrez, afirmó que la popularidad de la presidenta Keiko Fujimori podría aumentar si decidiera disolver el Congreso. Según sostuvo, el rechazo ciudadano hacia el Parlamento es elevado y la crisis política dificulta la implementación de reformas.

Gutiérrez aseguró que, si Fujimori disolviera el Congreso, su nivel de aprobación podría crecer entre 20 y 30 puntos. El funcionario aclaró que no estaba alentando esa posibilidad, pero sostuvo que la situación actual del Estado peruano es crítica y requiere cambios estructurales.

El defensor explicó que la crisis política dificulta que el Ejecutivo avance con las reformas que considera necesarias, debido a la necesidad de contar con el respaldo de las cámaras legislativas. En ese contexto, cuestionó el funcionamiento de las instituciones y señaló que las respuestas a los problemas del país no pueden limitarse a los mecanismos convencionales de la política.

Las declaraciones adquieren especial relevancia por el antecedente del cierre del Congreso realizado por Alberto Fujimori en 1992. Aquella decisión implicó una ruptura del orden constitucional y concentró el poder en el Ejecutivo. En 2019, además, Martín Vizcarra disolvió el Parlamento en medio de otra crisis política, una medida que recibió un amplio respaldo ciudadano en ese momento.

El planteo de Gutiérrez se produce durante el inicio del gobierno de Keiko Fujimori, que enfrenta un escenario marcado por la inseguridad, conflictos sociales y una fuerte desconfianza hacia las instituciones. La posibilidad de una confrontación entre el Ejecutivo y el Congreso vuelve a colocar en el centro del debate la relación entre gobernabilidad, popularidad y respeto por el equilibrio de poderes.

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