La líder de Fuerza Popular recibió las credenciales oficiales que la reconocen como presidenta electa para el período 2026-2031. En su primer discurso tras la proclamación, aseguró que buscará unir al país.
Keiko Fujimori recibió las credenciales entregadas por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) durante una ceremonia oficial realizada en Lima, como paso previo a su asunción prevista para el 28 de julio. El acto confirmó el cierre del proceso electoral y también incluyó la entrega de credenciales a sus vicepresidentes electos, Luis Galarreta y Miguel Torres.
Durante su mensaje, Fujimori afirmó que gobernará para todos los peruanos y planteó como prioridad recuperar la confianza en las instituciones, reducir la desigualdad y atender los principales problemas del país. La futura mandataria destacó la necesidad de dejar atrás una década marcada por enfrentamientos entre poderes del Estado y sucesivas crisis políticas.
El regreso del fujimorismo al poder abre una nueva etapa política en Perú, aunque también genera críticas y expectativas entre distintos sectores de la sociedad. La trayectoria de Fujimori, marcada por tres derrotas electorales previas y una fuerte polarización en torno a su figura y al legado de su padre, Alberto Fujimori, será uno de los principales desafíos de su gestión.
Con la promesa de impulsar un gobierno de diálogo y estabilidad, Fujimori deberá enfrentar problemas como la inseguridad ciudadana, la fragmentación política y la necesidad de construir acuerdos con una sociedad dividida. Su administración comenzará oficialmente el 28 de julio, cuando asuma la Presidencia de Perú.





