La autoridad electoral de Perú confirmó el triunfo de Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial, tras completarse el escrutinio del 100% de las actas. La candidata de Fuerza Popular se impuso por una diferencia mínima de votos.
Según el resultado oficial, Fujimori obtuvo alrededor del 50,13% de los votos válidos, frente al 49,87% de su rival, el candidato de izquierda Roberto Sánchez. La diferencia final fue de poco menos de 50.000 sufragios, lo que prolongó la tensión política durante varias semanas hasta la conclusión del conteo.
El proceso electoral estuvo marcado por la revisión de actas observadas y el conteo del voto en el exterior, factores que resultaron decisivos para inclinar el resultado a favor de Fujimori. Mientras la Oficina Nacional de Procesos Electorales validaba los datos finales, el país atravesaba un clima de alta polarización política y reclamos cruzados entre ambos sectores.
Tras conocerse los resultados, Fujimori expresó su intención de gobernar para un país dividido y llamó a la unidad nacional, en un contexto en el que su victoria reabre el debate sobre el rumbo político y económico del Perú. Analistas destacan que el nuevo gobierno enfrentará el desafío de construir consensos en un escenario de fuerte fragmentación.
La proclamación oficial marca el cierre de un proceso electoral prolongado y abre una nueva etapa política en el país, con una presidencia que llega respaldada por una victoria ajustada y en medio de una profunda división social que seguirá condicionando la gobernabilidad en los próximos años.





