La candidata conservadora Keiko Fujimori amplió levemente su ventaja sobre Roberto Sánchez en el escrutinio de la segunda vuelta presidencial de Perú. Con más del 98% de las actas contabilizadas, la diferencia entre ambos postulantes es de poco más de 22.000 votos, mientras las autoridades electorales continúan revisando documentos observados e impugnados.

Según los datos preliminares de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori alcanza el 50,062% de los votos frente al 49,938% obtenido por Sánchez. La estrecha diferencia convierte a esta elección en una de las más reñidas de la historia reciente del país y mantiene la expectativa sobre el resultado definitivo.

El Jurado Nacional de Elecciones continúa analizando más de 1.300 actas observadas, un proceso que podría extenderse hasta mediados de julio. Debido a los procedimientos de verificación y a las impugnaciones presentadas por las organizaciones políticas, la proclamación oficial del ganador se encuentra todavía pendiente.

En paralelo, simpatizantes de Roberto Sánchez realizaron movilizaciones pacíficas en distintas ciudades para reclamar la defensa de los votos emitidos. El candidato progresista denunció supuestas irregularidades en el proceso electoral y cuestionó parte de los sufragios registrados en el exterior, aunque sus planteamientos fueron rechazados por las autoridades competentes.

Mientras avanza el recuento, ambos candidatos llamaron a respetar las instituciones y el desarrollo del proceso electoral. El próximo presidente de Perú deberá asumir el cargo el 28 de julio para iniciar un mandato de cinco años, una vez que se conozcan y oficialicen los resultados definitivos.

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