La organización internacional New 7 Wonders advirtió que Machu Picchu atraviesa una grave crisis de gestión y podría perder su reconocimiento como una de las Nuevas Maravillas del Mundo.
Según explicó Jean Paul de la Fuente, director de la entidad, la sobrecarga turística y la falta de mantenimiento llevaron la situación a un punto crítico. Incluso afirmó que distintos sectores ya solicitaron formalmente que se retire la distinción otorgada en 2007. “No quiero que el sueño de visitar Machu Picchu se cambie en pesadilla cuando lleguen”, expresó.
El informe atribuye gran parte del problema a la inestabilidad política que atraviesa Perú desde hace años. La constante rotación de ministros y autoridades, en un país que tuvo cuatro presidentes en cinco años, habría impedido avanzar con obras y mejoras sostenibles para preservar el santuario histórico.
New 7 Wonders aseguró además que envió reiterados comunicados al gobierno peruano sin obtener respuestas concretas ni avances significativos. Frente a este escenario, la organización decidió involucrarse de cara a las elecciones presidenciales previstas para el 7 de junio.
Por ese motivo, la entidad ya tomó contacto con los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez para solicitar compromisos vinculados a la recuperación y preservación de Machu Picchu. Entre las propuestas planteadas figura la creación de una autoridad independiente encargada de administrar el sitio arqueológico como patrimonio nacional y mundial.
La advertencia internacional generó preocupación en Perú, ya que Machu Picchu representa uno de los principales símbolos turísticos y culturales del país, además de ser una fuente clave de ingresos para la economía peruana.





