El candidato presidencial de Perú, Roberto Sánchez, negó haber utilizado fondos del partido Juntos por el Perú para fines personales y cuestionó la acusación presentada por la Fiscalía.

Según la investigación fiscal, el partido habría omitido reportar aportes económicos que fueron depositados en cuentas vinculadas a Sánchez y a integrantes de su entorno familiar. La acusación sostiene que existieron inconsistencias en la información entregada a la Oficina Nacional de Procesos Electorales.

A través de redes sociales, Sánchez afirmó que el Poder Judicial ya archivó la acusación vinculada a un supuesto fraude y remarcó que nunca hizo uso personal del dinero partidario. También aseguró que, como representante legal del partido, solo trasladó documentación oficial ante los organismos electorales.

La causa se encuentra en una nueva etapa judicial y el próximo 27 de mayo se realizará una audiencia para evaluar el pedido fiscal. Además de la pena de prisión, la acusación incluye un pedido de inhabilitación política contra el dirigente de izquierda.

El caso tomó relevancia en medio del proceso electoral peruano, ya que el escrutinio ubica a Sánchez entre los candidatos con posibilidades de disputar la segunda vuelta presidencial frente a Keiko Fujimori.

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