El Gobierno de José María Balcázar enfrenta su primera gran crisis tras la polémica por la compra de 24 aviones de combate F-16 valorados en 3.500 millones de dólares.

El conflicto estalló luego de que el presidente suspendiera la firma del acuerdo con Lockheed Martin, argumentando que la decisión debía quedar en manos del próximo gobierno. Sin embargo, autoridades militares habrían suscrito el contrato de todos modos, lo que derivó en acusaciones cruzadas dentro del Ejecutivo.

Los ministros salientes denunciaron que Balcázar habría faltado a la verdad sobre el estado de la operación, mientras el mandatario negó haber mentido y aseguró que no participó directamente en las negociaciones. La falta de coordinación interna agravó la crisis política.

En paralelo, el embajador estadounidense elevó el tono de la controversia al advertir sobre posibles consecuencias si se afectaban los intereses de su país, mientras la oposición en el Congreso impulsa una moción de censura contra el presidente.

El caso ha abierto un debate sobre la gestión de la transición gubernamental en Perú, la transparencia en las compras militares y el impacto de las decisiones de corto plazo en la política exterior del país.

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