Un grupo de rescate con sede en Tampa, Estados Unidos, negó haber sido contratado por el expresidente Donald Trump para evacuar a la líder opositora venezolana María Corina Machado, desmintiendo versiones que asociaban la operación con intereses políticos.
El fundador de la organización indicó que la evacuación realizada en altamar fue estrictamente humanitaria y no tuvo ningún tipo de encargo político.
La aclaración se produce en un contexto de alta tensión política en Venezuela, donde las acciones relacionadas con la oposición suelen estar rodeadas de especulación internacional.
Desde algunos sectores críticos en Estados Unidos se habían difundido dudas sobre las motivaciones detrás de la operación, lo que incrementó la atención sobre el caso.
El grupo de rescate enfatizó que su labor está enfocada en la protección de civiles en riesgo, sin alinearse con agendas partidarias.
La declaración ha generado expectativas entre analistas, quienes siguen de cerca el rol de organizaciones privadas en crisis geopolíticas regionales.





