Desde Villa El Salvador, en su cierre de campaña, la lideresa de Fuerza Popular cuestionó a los gobiernos posteriores al fujimorismo y defendió el legado de su padre ante simpatizantes que ondeaban banderas naranjas.
Durante su discurso, Keiko Fujimori hizo un balance crítico de las últimas décadas, señalando que el país ha perdido rumbo frente a gestiones que, según indicó, no lograron consolidar avances sostenibles.
En ese contexto, reivindicó el periodo de gobierno de su padre, destacándolo como un momento de estabilidad y decisiones firmes en materia económica y de seguridad.
Sus declaraciones generaron una fuerte reacción entre los asistentes, quienes respaldaron su postura con cánticos y muestras de apoyo.
La lideresa insistió en que el Perú necesita retomar un camino claro, con liderazgo y capacidad de ejecución frente a los desafíos actuales.
De esta manera, buscó posicionar su candidatura como una alternativa de experiencia frente a lo que considera un ciclo de retrocesos.





