La derrota de Sendero Luminoso devolvió la tranquilidad a las zonas rurales, mientras la creación de la Zofratacna impulsó el comercio y el empleo. Con mayor control fronterizo y presencia estatal, Tacna consolidó un modelo económico que aún sostiene su crecimiento.
Uno de los factores clave en su transformación fue la implementación de la Zona Franca de Tacna (Zofratacna), que impulsó el comercio, atrajo inversiones y generó nuevas fuentes de empleo. Este esquema permitió dinamizar la economía local y consolidar a la ciudad como un punto estratégico de intercambio en la frontera sur.
A ello se sumó un mayor control fronterizo y una presencia más activa del Estado en la región. Estas medidas contribuyeron a ordenar el comercio, reducir actividades informales y fortalecer un modelo económico que con el tiempo consolidó a Tacna como un motor clave del desarrollo en el sur del Perú.





