Con intervenciones firmes y momentos que marcaron la discusión, la candidata logró imponer su presencia y dominar el ritmo del intercambio.
Durante el desarrollo del debate, Keiko Fujimori se posicionó como una de las figuras centrales de la jornada, con participaciones directas y mensajes enfocados en sus principales ejes de campaña. Su desempeño logró captar la atención tanto por el contenido de sus intervenciones como por la forma en que administró sus tiempos frente a sus contendores.
A lo largo del intercambio, la candidata de Fuerza Popular buscó instalar temas vinculados a la seguridad, la estabilidad económica y la necesidad de orden, reforzando su discurso con definiciones claras y respuestas concretas en los momentos clave.
Uno de los aspectos más destacados fue su capacidad para intervenir en instancias decisivas del debate, logrando marcar el tono en varios tramos del encuentro y generando reacciones tanto dentro como fuera del escenario.
En ese contexto, su participación no solo se sostuvo en el contenido, sino también en la estrategia: elegir cuándo intervenir, cómo responder y de qué manera cerrar sus exposiciones fue clave para consolidar su presencia durante toda la jornada.
El resultado fue un desempeño que la dejó en el centro de la escena política, con una imagen fortalecida y un mensaje que buscó diferenciarse en un debate atravesado por la confrontación y la disputa por el liderazgo.




