Keiko Fujimori se pronunció sobre la denuncia por presunto abuso sexual que involucra a Ángelo Farro, marcando una postura firme dentro de Fuerza Popular frente a este tipo de acusaciones. La lideresa señaló que, de confirmarse los hechos, el implicado no debería continuar en ningún espacio vinculado al partido.
El pronunciamiento se enmarca en un contexto de creciente sensibilidad pública frente a casos de violencia sexual, donde los actores políticos se ven obligados a fijar posición con rapidez. Fujimori buscó así anticiparse a eventuales cuestionamientos, subrayando que no se tolerarán conductas de esa naturaleza.
Además, enfatizó la importancia de que las investigaciones se desarrollen con celeridad y respetando el debido proceso, evitando tanto la impunidad como juicios apresurados. Sin embargo, dejó en claro que la permanencia de Farro sería insostenible si las acusaciones se confirman.
La declaración también apunta a contener el impacto político del caso dentro de Fuerza Popular, en un escenario donde la imagen partidaria puede verse afectada por denuncias de este tipo. De esta manera, el partido intenta proyectar una línea de tolerancia cero frente a hechos de violencia sexual.





