El empresario minero Roque Benavides confirmó públicamente su intención de voto en las próximas elecciones presidenciales de Perú, inclinándose por Keiko Fujimori, en un gesto que refuerza el respaldo de sectores empresariales hacia la candidata de Fuerza Popular. Su pronunciamiento se da en un contexto electoral marcado por la incertidumbre y la fragmentación del electorado.
Benavides, una de las figuras más influyentes del sector privado peruano, ha sido históricamente un defensor de la inversión, la estabilidad jurídica y el desarrollo económico, valores que considera alineados con la propuesta de Fujimori. En ese sentido, su apoyo se interpreta como una señal de confianza hacia una opción que busca posicionarse como garante de orden económico y previsibilidad.
Por su parte, Keiko Fujimori llega a esta contienda como una de las candidatas más relevantes, en lo que representa su cuarto intento por alcanzar la presidencia. A pocos días de las elecciones, distintos sondeos la ubican entre los principales competidores en un escenario altamente competitivo y con un electorado aún indeciso.
El panorama político peruano se caracteriza por una fuerte dispersión de candidatos y altos niveles de indecisión, lo que deja abierta la disputa hasta el tramo final de la campaña. En este contexto, apoyos como el de Benavides adquieren relevancia al influir en determinados sectores y contribuir a consolidar posicionamientos.
De cara a los comicios, Fujimori busca capitalizar estos respaldos para fortalecer su candidatura en una elección atravesada por la desconfianza hacia la clase política. Con un escenario aún abierto, la recta final de la campaña será clave para definir quién logra imponerse en un electorado marcado por la volatilidad.




