Un estudio reciente reveló que más del 60% de las mujeres que ocupan cargos de liderazgo en Argentina y Perú continúa enfrentando obstáculos significativos en su desarrollo profesional, incluso en posiciones de alta jerarquía. El informe, elaborado por la consultora Grant Thornton junto a la Fundación FLOR, analizó la experiencia de más de 400 líderes entre CEOs, directoras y gerentas.
Los resultados muestran que, pese a los avances en participación femenina, persisten dificultades estructurales como el llamado “techo de cristal”. Este fenómeno sigue vigente para una amplia mayoría: afecta al 73,49% de las mujeres en Argentina y al 69,61% en Perú, lo que evidencia la persistencia de límites invisibles para acceder a los niveles más altos de decisión.
Entre las principales barreras identificadas aparecen los estereotipos de género, las normas sociales, la discriminación y, en algunos casos, situaciones de violencia o falta de representación. En Argentina, el 63,3% de las mujeres encuestadas señaló que estos factores dificultaron su crecimiento profesional, destacándose especialmente los sesgos culturales y el machismo.
A nivel regional, si bien América Latina presenta una participación femenina en puestos de decisión superior al promedio global (37% frente al 32%), el avance sigue siendo lento. Según las proyecciones del estudio, la paridad de género en liderazgo recién podría alcanzarse hacia 2051 si no se aceleran los cambios estructurales.
En este contexto, especialistas advierten que el desafío no solo pasa por aumentar la presencia de mujeres en cargos directivos, sino también por transformar las condiciones dentro de las organizaciones. La eliminación de sesgos, la promoción de políticas inclusivas y la generación de oportunidades reales de crecimiento aparecen como claves para lograr una igualdad efectiva en el liderazgo.




