Tras la asunción de José María Balcázar como presidente interino, el empresariado peruano ha puesto la lupa sobre varios frentes que podrían impactar la economía nacional: la situación de Petroperú, la posible llegada del fenómeno El Niño y las relaciones con los Estados Unidos.
Los gremios empresariales han señalado que la gestión del sector energético, en especial la estabilidad de la estatal Petroperú, será un factor clave para la confianza inversora durante los próximos meses.
Además, la posibilidad de que se manifieste el fenómeno climático El Niño, con efectos en la productividad agrícola y de infraestructura, genera preocupación en sectores como la agroindustria y la construcción, que ya enfrentan desafíos de costos y abastecimiento.
En paralelo, las relaciones comerciales y diplomáticas con Estados Unidos siguen siendo un tema prioritario para los exportadores peruanos, que dependen en gran medida de ese mercado para productos como frutas, minerales y textiles.
Los economistas consultados advierten que la percepción de certidumbre política será fundamental para sostener la inversión privada, especialmente frente a un escenario global incierto que combina tensiones geopolíticas y presiones inflacionarias.





