El exmandatario estadounidense anunció una reunión con líderes de América Latina con el objetivo de coordinar una estrategia frente a la creciente influencia china.
Donald Trump convocó a una cumbre presidencial en Miami con varios líderes latinoamericanos, en un movimiento que busca consolidar alianzas políticas y económicas frente a la expansión de China en el continente. El encuentro, programado para marzo, tendrá como eje central la seguridad regional y la cooperación estratégica.
Según trascendió, la cita reunirá a mandatarios con posiciones ideológicas afines al exgobernante estadounidense, con quienes se intentará articular una agenda común basada en la defensa de intereses occidentales y la reducción de la dependencia comercial con Beijing.
La iniciativa se enmarca en un contexto de creciente disputa geopolítica entre Estados Unidos y China, especialmente en sectores estratégicos como minerales críticos, infraestructura portuaria y telecomunicaciones. América Latina se ha convertido en un territorio clave dentro de esta competencia global.
No obstante, el panorama regional es diverso. Varios países mantienen relaciones comerciales sólidas con China, que hoy es uno de los principales socios económicos de la región. Esto podría generar tensiones frente a cualquier intento de alineamiento rígido.
La cumbre se perfila así como un espacio de debate sobre soberanía económica, integración regional y equilibrio de poderes, en un momento donde las decisiones diplomáticas tienen un impacto directo en el desarrollo y la inversión extranjera.





