El Ejecutivo publicó hoy una norma que elimina al INPE y crea la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (SUNIR), con el objetivo de mejorar la gestión penitenciaria en el país.
El Ejecutivo peruano oficializó la creación de la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (SUNIR), que sustituye al tradicional Instituto Nacional Penitenciario (INPE) en la estructura estatal. Esta medida busca reforzar las capacidades del Estado frente a la inseguridad y los desafíos en los penales peruanos.
Según el decreto publicado, SUNIR asume las funciones del INPE y también del programa dedicado a los centros juveniles, integrando ambas competencias bajo una sola entidad con un enfoque modernizador. La idea central es contar con una organización con mayor eficiencia operativa y de gestión.
El ministro de Justicia ha defendido la reforma señalando que la antigua estructura del INPE databa de 2007 y ya no respondía a las exigencias actuales de seguridad y resocialización. Señaló que la nueva entidad será más ágil y eficaz, sin afectar los derechos laborales del personal.
Desde varios sectores se observa de cerca cómo esta transformación impactará en la lucha contra el crimen organizado y la reinserción de internos en la sociedad, considerando también el contexto de la sobrepoblación carcelaria en Perú.
Críticos y analistas recalcan la necesidad de que SUNIR tenga un marco sólido de transparencia y rendición de cuentas para evitar repetir errores del pasado.
La transición hacia SUNIR representa uno de los cambios más significativos en la política penitenciaria del país en décadas, con miras a abordar problemas estructurales que han afectado a los centros de reclusión peruanos.





