Tras la ruptura de relaciones diplomáticas entre Perú y México, el Gobierno brasileño aceptó custodiar la Embajada y otras sedes diplomáticas mexicanas en Lima, con el aval de las autoridades peruanas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México confirmó que Brasil será el país encargado de proteger sus instalaciones diplomáticas en el Perú. La decisión se adoptó conforme a la Convención de Viena y con el consentimiento del Estado peruano.
El acuerdo contempla la custodia de la Embajada de México, la residencia del jefe de misión y los archivos diplomáticos. No obstante, Brasil no asumirá funciones consulares ni de representación política activa en nombre del país norteamericano.
Este paso se produce luego de más de dos meses de tensión diplomática entre Lima y Ciudad de México, una crisis que se profundizó tras el asilo otorgado a una ex alta funcionaria peruana, lo que derivó en el quiebre de relaciones bilaterales.
Como símbolo del cambio, la bandera brasileña fue izada en las instalaciones que anteriormente representaban a México en Lima, marcando oficialmente el inicio del resguardo diplomático.
Brasil ya ha cumplido roles similares en otros conflictos regionales, consolidándose como un actor clave en la diplomacia sudamericana y como intermediario en contextos de crisis entre países vecinos.





