El temporal provocó severas afectaciones en el transporte, servicios básicos y actividades cotidianas.
Las autoridades del estado de Nueva York declararon el estado de emergencia ante una fuerte tormenta de nieve acompañada de temperaturas extremadamente bajas.
El fenómeno climático generó importantes complicaciones en el transporte aéreo y terrestre, con cancelaciones de vuelos, suspensión de servicios y restricciones de circulación.
Además, se registraron cortes de energía eléctrica en algunas zonas y dificultades en la provisión de servicios básicos.
Las autoridades recomendaron a la población permanecer en sus hogares y extremar cuidados frente al riesgo de hipotermia y accidentes.
El evento se suma a una serie de episodios de clima extremo que refuerzan el debate sobre el impacto del cambio climático en el hemisferio norte.





