Las reuniones no registradas del presidente José Jerí con un empresario chino generaron duras críticas en el Parlamento y activaron mociones de censura desde distintas bancadas.

La controversia política en torno al presidente José Jerí se agudizó tras conocerse que sostuvo reuniones privadas con un empresario chino sin que estas quedaran registradas en la agenda oficial. El tema provocó un inmediato rechazo en el Congreso.

Durante su presentación ante la Comisión de Fiscalización, el mandatario reconoció que los encuentros se realizaron en horarios nocturnos y fuera de los canales formales, aunque insistió en que no existió ninguna irregularidad ni beneficio indebido.

Las explicaciones no lograron calmar los ánimos. Diversos congresistas cuestionaron la falta de transparencia y señalaron que este tipo de conductas debilita la institucionalidad del Ejecutivo.

Como respuesta política, se impulsaron mociones de censura y pedidos para debatir el caso en el pleno, aumentando la tensión entre el Legislativo y el Gobierno.

Aunque algunos sectores piden prudencia, el consenso mayoritario apunta a que el caso debe ser investigado a fondo para determinar responsabilidades políticas.

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