Escándalo político en Perú tras revelarse encuentros frecuentes entre el presidente interino y un empresario con vínculos controvertidos.
El llamado “Chifagate” sigue agrandando la polémica en los pasillos del poder. No basta con la cena no registrada en un chifa de San Borja en diciembre; registros oficiales muestran que el empresario chino Zhihua Yang, con quien se reunió José Jerí, ingresó al Palacio de Gobierno en al menos tres ocasiones, supuestamente para reuniones de trabajo con el área de comunicaciones del Ejecutivo.
Estos encuentros internos, entre el 12 de diciembre de 2025 y el 5 de enero de 2026, han despertado inquietud en sectores políticos y ciudadanía. Aunque no todas las citas fueron directamente con Jerí, sí estuvieron ligadas a funcionarias de la Secretaría de Comunicación.
La controversia se intensifica porque Yang está envuelto en proyectos millonarios —como una hidroeléctrica que nunca se ejecutó— y negocios observados por entidades estatales, lo que genera dudas sobre el trasfondo de su cercanía con el mandatario y altos funcionarios.
El presidente Jerí ha reconocido que el encuentro informal pudo generar “mala percepción”, pero insiste en que no hubo nada indebido. Sin embargo, la oposición y analistas demandan explicaciones más claras y transparencia en la gestión de relaciones con empresarios extranjeros.
Mientras la Comisión de Fiscalización analiza la situación, el caso alimenta el debate sobre ética pública, apertura del Ejecutivo y posibles conflictos de interés en medio de un contexto político ya tenso en el país.




