La medida busca administrar los ingresos del crudo en medio de un nuevo escenario político en Venezuela.
El Gobierno de Estados Unidos informó que asumirá el control indefinido de la venta del petróleo venezolano, en una decisión que marca un giro significativo en la relación entre ambos países.
Según las autoridades estadounidenses, el objetivo es administrar los ingresos provenientes del crudo y destinarlos, bajo supervisión internacional, a la estabilización económica y social de Venezuela.
La iniciativa se da en un contexto de alta tensión política y reconfiguración del poder en el país caribeño, lo que ha generado reacciones encontradas tanto dentro como fuera de la región.
Washington también planteó la posibilidad de que refinerías y empresas estadounidenses participen en la reactivación del sistema petrolero venezolano, uno de los más afectados por la crisis de los últimos años.
Mientras algunos sectores consideran la medida como una oportunidad para la recuperación económica, otros advierten sobre los riesgos que implica para la soberanía energética venezolana.




