El sistema financiero anticipa una expansión moderada impulsada por el consumo interno y la inversión privada.
Los principales bancos del país proyectan que la economía peruana crecerá entre 2.8% y 3.5% durante el año 2026, según estimaciones difundidas recientemente.
Este desempeño estaría respaldado por una recuperación sostenida de la demanda interna, una mayor inversión privada y la mejora gradual de sectores clave como la minería, la construcción y los servicios.
Las proyecciones también consideran un entorno de estabilidad macroeconómica, con inflación controlada y un mercado laboral que muestra señales de recuperación.
No obstante, las entidades financieras advierten que el contexto internacional sigue siendo un factor de riesgo, especialmente por la volatilidad de los mercados y la evolución de la economía global.
En ese sentido, los bancos resaltan la necesidad de mantener políticas públicas que fomenten la confianza empresarial y aceleren la ejecución de proyectos de inversión para consolidar el crecimiento.




