El presidente de Estados Unidos presiona al Gobierno venezolano para que corte relaciones con potencias aliadas a cambio de facilidades en la explotación y comercialización de su petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió al Gobierno de Venezuela poner fin a sus relaciones con China, Rusia, Irán y Cuba, como condición para avanzar en acuerdos vinculados a la explotación y venta de petróleo.
Según fuentes cercanas a la administración estadounidense, esta exigencia forma parte de una estrategia para reposicionar a Estados Unidos como principal socio energético de Venezuela y reducir la influencia de otras potencias en la región.
Desde Washington consideran que Caracas se encuentra en una situación económica delicada, con reservas petroleras listas para ser comercializadas, lo que le daría a Estados Unidos un margen de presión en las negociaciones.
Autoridades norteamericanas descartaron, por el momento, una intervención militar, pero dejaron en claro que buscan un cambio profundo en la política exterior venezolana y en sus alianzas estratégicas.
Hasta ahora, el Gobierno venezolano no ha emitido una respuesta oficial, mientras en la región crece la preocupación por el impacto que este tipo de presiones podría tener sobre la estabilidad política y la soberanía del país.





