El mecanismo de obras por impuestos cerró el año con cifras sin precedentes, consolidándose como una herramienta clave para el desarrollo regional.
Durante 2025, el esquema de obras por impuestos registró el mayor monto de inversión desde su creación, evidenciando un creciente interés del sector privado en participar directamente en proyectos de impacto social.
Este modelo permitió acelerar la ejecución de obras públicas al reducir los tiempos administrativos tradicionales, beneficiando especialmente a regiones con brechas históricas en infraestructura.
Los proyectos se concentraron principalmente en educación, saneamiento y transporte, sectores considerados estratégicos para mejorar la calidad de vida y fomentar el desarrollo económico local.
Especialistas destacan que el récord alcanzado refleja una mayor articulación entre el Estado y las empresas, así como una planificación más eficiente por parte de gobiernos regionales y municipales.
De cara a los próximos años, el reto será ampliar el alcance del mecanismo hacia nuevas áreas, sin perder los estándares de transparencia y control que han permitido su consolidación.





