El Poder Judicial resolvió archivar una acusación por colusión contra el expresidente, al considerar que los hechos ya forman parte de otro proceso en curso. La decisión vuelve a poner en debate los límites del sistema judicial frente a casos de corrupción.
El Poder Judicial decidió archivar el proceso por colusión simple seguido contra Martín Vizcarra, relacionado con las obras de Lomas de Ilo y el Hospital de Moquegua. La resolución impide que el exmandatario enfrente un segundo juicio por los mismos hechos, al considerar que existiría duplicidad de procesos.
Según el fallo, los magistrados concluyeron que la Fiscalía pretendía juzgar nuevamente conductas que ya se encuentran comprendidas en otro proceso penal, lo que vulneraría el principio de no ser juzgado dos veces por el mismo hecho. En ese sentido, se aplicó la figura de la litispendencia para cerrar el caso.
La defensa del expresidente sostuvo que la acusación carecía de sustento legal independiente y que el nuevo juicio resultaba innecesario. Desde esta mirada, la resolución representa una corrección dentro del propio sistema judicial y una garantía del debido proceso.
Sin embargo, la decisión no estuvo exenta de cuestionamientos. Sectores críticos señalaron que el archivo del proceso podría reforzar la percepción de impunidad en casos que involucran a exautoridades, especialmente en delitos vinculados a corrupción y gestión pública.
Mientras tanto, Vizcarra continúa cumpliendo una condena vigente por otro proceso judicial. El fallo actual no modifica su situación penal, pero sí marca un precedente relevante sobre cómo se delimitan los alcances de las investigaciones penales en casos de alto perfil político.





