El Gobierno colombiano decretó emergencia económica por 30 días luego de que el Congreso rechazara la reforma tributaria, en un contexto de fuerte presión fiscal y tensión política.
El Gobierno de Colombia anunció la declaratoria de emergencia económica luego del hundimiento de la reforma tributaria que buscaba cubrir un importante déficit presupuestario. La medida fue adoptada tras el rechazo legislativo a la iniciativa impulsada por el Ejecutivo.
El presidente Gustavo Petro justificó la decisión señalando que el país enfrenta una situación fiscal crítica que pone en riesgo el funcionamiento del Estado y la continuidad de programas sociales clave. La emergencia tendrá una duración inicial de 30 días.
Con esta declaratoria, el Ejecutivo queda habilitado para emitir decretos con fuerza de ley, incluyendo disposiciones tributarias, sin pasar por el Congreso. Este punto generó fuertes cuestionamientos desde la oposición, que advierte sobre un posible debilitamiento del equilibrio de poderes.
Analistas económicos señalan que la emergencia responde a la dificultad del Gobierno para conseguir recursos en el corto plazo, aunque advierten que se trata de una solución transitoria que no reemplaza una reforma estructural del sistema fiscal.
En el plano político, la medida profundiza la polarización en Colombia y abre un nuevo capítulo de confrontación entre el Ejecutivo y el Legislativo, en un escenario donde la gobernabilidad se vuelve cada vez más compleja.





