La dirigente opositora venezolana María Corina Machado arribó a Oslo en medio de aplausos y gritos de apoyo, luego de pasar más de un año en la clandestinidad.

Desde un balcón en la capital noruega, Machado saludó emocionada a decenas de venezolanos que se congregaron para recibirla. Su llegada marca un momento simbólico tras meses de persecución política y restricciones que limitaron sus movimientos dentro de Venezuela.

La líder opositora destacó que su salida del país fue un proceso complejo y lleno de riesgos, pero afirmó que lo hizo con la convicción de continuar su lucha por la democracia desde el ámbito internacional.

Durante su breve mensaje, Machado agradeció a sus seguidores por el respaldo y aseguró que continuará denunciando violaciones a los derechos humanos y promoviendo esfuerzos diplomáticos para recuperar la institucionalidad en Venezuela.

Analistas internacionales señalan que su presencia en Oslo refuerza su visibilidad global y podría abrir nuevas puertas para impulsar la presión internacional sobre el régimen venezolano.

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