El presidente Volodímir Zelenski reafirmó que su país no renunciará a ninguna parte de su territorio, incluso frente a propuestas impulsadas por Estados Unidos y en medio de tensiones crecientes con Rusia.

Tras una reunión en Londres con líderes europeos, Zelenski reiteró que Ucrania no aceptará ceder tierras ocupadas a Rusia como parte de un eventual acuerdo de paz. El mandatario sostuvo que no existe base legal ni moral que permita entregar regiones consideradas parte integral del Estado ucraniano.

La postura firme del gobierno se dio mientras algunos actores internacionales promueven fórmulas que contemplan concesiones territoriales como vía para frenar el conflicto. Sin embargo, Kiev considera que aceptar esas condiciones equivaldría a legitimar una agresión militar.

Zelenski señaló que su país continuará defendiendo su soberanía con el respaldo de aliados europeos, que en la misma reunión expresaron su rechazo a cualquier plan que implique fragmentar el territorio ucraniano.

Desde Washington, ciertas presiones políticas buscan destrabar las negociaciones, pero la respuesta ucraniana se mantiene intacta: no habrá entregas territoriales. Para el gobierno de Kiev, ese tipo de propuestas mina la estabilidad de Europa y sienta un precedente peligroso.

A pesar de las tensiones diplomáticas, la resistencia de Ucrania y el respaldo de la Unión Europea hacen que un acuerdo basado en cesiones parezca poco viable en el corto plazo.

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