La candidata a presidenta advirtió que el Perú atraviesa una crisis de inseguridad sin precedentes, marcada por sicariato, extorsiones y robos violentos que avanzan en todas las ciudades. Señaló que la urgencia es total y que el principal reclamo de la gente hoy es recuperar la paz y el orden.

Keiko Fujimori sostuvo que la inseguridad se ha convertido en la mayor preocupación de los peruanos, al punto de condicionar la vida cotidiana en barrios, mercados y centros urbanos. Para la candidata, el país enfrenta un nivel de violencia que ya no distingue horarios ni zonas, y que golpea con fuerza a las familias que sienten que el Estado no logra responder con eficacia.

Advirtió que el sicariato, las extorsiones y los robos violentos avanzan sin freno, instalando un clima de temor que paraliza actividades y deteriora la confianza social. Fujimori afirmó que esta situación no solo afecta la economía, sino también la estabilidad emocional y el sentido de futuro de millones de ciudadanos.

En ese contexto, insistió en que el pedido más repetido en todas las regiones es recuperar la paz y el orden. Señaló que la urgencia es máxima y que la población exige medidas firmes, coordinadas y sostenidas para enfrentar al crimen organizado y devolverle seguridad a las calles del Perú.

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