El Banco Central de Reserva proyectó que la economía peruana comenzará el 2026 con un ritmo de crecimiento saludable, impulsado por la recuperación de la inversión privada y el fortalecimiento del consumo. De acuerdo con el análisis del ente emisor, la estabilidad macroeconómica y la mayor actividad de sectores clave permitirán que el país mantenga un desempeño superior al promedio regional.
Uno de los factores que explican esta perspectiva es la reactivación de la minería, que se mantiene como uno de los pilares de la economía nacional. Nuevos proyectos y ampliaciones en regiones del sur y del centro del país están generando mayor flujo de capital y expectativas favorables para los próximos trimestres.
A este avance se suma el dinamismo del sector agroexportador, que ha logrado incrementar su presencia en mercados internacionales pese a la competencia y a los efectos climáticos recientes. El BCR sostiene que el sector continuará fortaleciéndose gracias a mejoras en productividad y a la diversificación de cultivos de alto valor.
La demanda interna también muestra señales de recuperación. El consumo de los hogares comienza a elevarse luego de un periodo prolongado de cautela, y el mercado laboral empieza a consolidar avances. Para el BCR, estos indicadores sugieren que el país podría entrar al 2026 con un impulso más sólido que el esperado meses atrás.
Sin embargo, economistas advierten que el optimismo debe manejarse con prudencia. Persisten riesgos vinculados a la estabilidad política y a la confianza empresarial, por lo que será necesario mantener reformas claras y continuidad en políticas públicas que permitan sostener el crecimiento a lo largo del año.





