Tras un ataque armado a un bus en San Martín de Porres, los gremios de transporte formal lanzan un ultimátum al Estado: si hay un nuevo atentado, realizarán un paro general para exigir seguridad.
Los gremios formales de transportistas en Lima y Callao advirtieron que convocarán un paro de 48 horas si ocurre un nuevo atentado contra sus unidades o conductores. Esta medida de fuerza tiene su origen en el reciente ataque armado a un bus de la empresa San Germán en el distrito de San Martín de Porres.
Según el vocero de los transportistas, Martín Ojeda, la amenaza de paro responde a la persistencia de la criminalidad, que pone en riesgo tanto la operación de las empresas como la integridad de los usuarios. El reclamo apunta a que el Estado debe asumir un papel más activo en la protección del sector transporte.
En su comunicado oficial, los transportistas demandan una intervención más firme de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, proponiendo incluso la creación de bases militares móviles en los puntos más críticos de Lima y Callao. También solicitan que se extienda el estado de emergencia vigente.
El atentado que detonó esta reacción involucró a dos individuos en motocicleta que dispararon al menos doce veces contra un bus lleno de pasajeros. Los testigos describieron momentos de pánico mientras el conductor, herido, intentaba controlar la unidad hasta detenerla.
Desde el sector del transporte formal aseguran que no están dispuestos a someterse al terror ni a la falta de acción del Estado. El paro sería, según afirman, una medida de defensa legítima ante lo que consideran un abandono institucional. Las demandas planteadas ponen al Gobierno frente a una encrucijada: reforzar la seguridad o enfrentar un nuevo estallido social en las calles.





