El presidente recorre distintas regiones para evaluar de cerca el trabajo policial y la articulación con los gobiernos locales. Las visitas buscan reforzar la confianza ciudadana y mejorar los tiempos de respuesta ante el delito.
El presidente Jeri continúa su recorrido por diversas regiones del país con el objetivo de supervisar las acciones de seguridad ciudadana implementadas por el Ejecutivo. La estrategia, que involucra a la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y los municipios, busca frenar el aumento de la delincuencia y mejorar la percepción de seguridad en las calles.
Durante sus visitas, el mandatario ha insistido en la importancia de la presencia estatal en zonas vulnerables, subrayando que “la lucha contra la inseguridad no puede ser solo reactiva, sino preventiva y articulada”. Las intervenciones incluyen el patrullaje conjunto, la instalación de cámaras de videovigilancia y la creación de mesas técnicas con las autoridades locales.
En algunos distritos de Lima y provincias, los alcaldes han solicitado mayor presupuesto y equipamiento logístico, especialmente para el mantenimiento de vehículos policiales y la capacitación de serenazgos. La meta es establecer un sistema de alerta temprana que permita actuar con mayor rapidez ante situaciones de riesgo.
Sin embargo, expertos en seguridad advierten que los resultados dependerán de la continuidad de las políticas y de la coordinación entre niveles de gobierno. Si se logra mantener el enfoque territorial y el seguimiento constante, el plan podría marcar un punto de inflexión en la lucha contra la inseguridad.
El Ejecutivo ha anunciado que se presentará un informe nacional sobre avances a fin de año, con indicadores de criminalidad y percepción pública actualizados por región.





