Moscú desmiente versiones sobre supuestas órdenes de Putin para realizar ensayos nucleares. Expertos advierten que la tensión retórica mantiene al mundo en alerta.

El gobierno ruso, a través del Kremlin, negó rotundamente que el presidente Vladímir Putin haya ordenado preparativos para la reanudación de pruebas nucleares, como afirmaban algunos medios occidentales. La vocería oficial calificó dichas versiones como “provocaciones sin fundamento” y reiteró que Rusia respeta los acuerdos internacionales de no proliferación.

Aun así, la negativa no ha disipado las preocupaciones globales. En un contexto de tensiones crecientes con Occidente y la guerra en Ucrania aún sin resolver, cualquier movimiento vinculado al arsenal nuclear ruso despierta alarma en organismos multilaterales y gobiernos aliados.

El anuncio se produce luego de que Washington también revisara su estrategia de disuasión, lo que ha llevado a analistas a advertir sobre un “nuevo ciclo de carrera armamentista silenciosa”. La comunidad internacional observa con cautela los pasos de ambos gigantes, conscientes de que un malentendido diplomático podría tener consecuencias catastróficas.

Por su parte, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) recordó que los tratados nucleares siguen siendo esenciales para la estabilidad global y pidió a las potencias priorizar el diálogo antes que la confrontación.

Aunque Rusia insiste en que no tiene intención de romper los compromisos del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, la incertidumbre persiste. El tema será abordado en las próximas reuniones del Consejo de Seguridad de la ONU.

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