El superintendente de la SBS anunció que hasta tres entidades financieras evalúan ingresar al sistema de AFP. La noticia genera expectativas entre los afiliados, pero también preguntas sobre si la competencia bastará para resolver las deficiencias estructurales del modelo previsional.
El sistema privado de pensiones podría experimentar un cambio significativo en los próximos meses. El superintendente de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) confirmó que al menos tres empresas han manifestado su interés en ingresar al mercado de administración de fondos de pensiones. Esta posible apertura marcaría la primera expansión del sector en años y responde a la búsqueda de mayor competencia en un sistema que ha sido duramente cuestionado por su bajo rendimiento y su falta de transparencia. Desde la SBS, el anuncio fue presentado como un paso hacia la diversificación del mercado y una señal de confianza en la estabilidad regulatoria del país.
En los últimos años, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) han enfrentado un creciente desgaste público. Los retiros masivos aprobados durante la pandemia y las continuas quejas por las comisiones han dejado en evidencia la necesidad de una reforma estructural. Pese a ello, la entrada de nuevos actores podría abrir espacio para una competencia más saludable, que impulse mejoras en las rentabilidades y en los servicios al afiliado. Sin embargo, especialistas advierten que la verdadera solución pasa por redefinir el rol del Estado en la gestión previsional y por garantizar que el sistema cumpla su función esencial: brindar pensiones dignas y sostenibles.
El anuncio de la SBS también coincide con un contexto político sensible, en el que el Congreso mantiene pendiente el debate sobre una reforma integral del sistema. Diversos proyectos de ley plantean la creación de una AFP estatal o la incorporación de mecanismos mixtos de ahorro y capitalización. Mientras tanto, los trabajadores continúan reclamando más opciones, comisiones más bajas y mayor control sobre sus fondos. Las AFP actuales han respondido con promesas de modernización tecnológica y educación financiera, aunque la desconfianza persiste.
Economistas consultados sostienen que el ingreso de nuevos competidores podría servir como catalizador para una transformación más profunda, siempre que venga acompañado de una revisión del marco regulatorio. Sin reglas claras y mecanismos de fiscalización sólidos, advierten, la competencia podría convertirse en una mera ilusión de cambio. Además, recuerdan que la confianza en el sistema no depende solo del número de empresas, sino de su capacidad para administrar los ahorros de millones de peruanos con responsabilidad y transparencia.
En ese sentido, la noticia de la SBS representa tanto una oportunidad como un desafío. Una mayor apertura del mercado previsional podría fortalecer la competencia y ofrecer alternativas reales a los afiliados, pero también requiere una vigilancia constante para evitar abusos y garantizar resultados. Con las elecciones de 2026 a la vista y el debate previsional en plena efervescencia, el futuro del sistema de pensiones se perfila como uno de los temas clave en la agenda económica del próximo gobierno.





