El exvicepresidente de los Estados Unidos Dick Cheney falleció a los 84 años a causa de complicaciones respiratorias y cardíacas. Su familia confirmó la noticia en un comunicado donde agradeció las muestras de cariño recibidas y destacó su compromiso con la vida pública. Cheney fue una de las figuras más influyentes y controvertidas de la política estadounidense contemporánea.
Durante su carrera, se desempeñó como secretario de Defensa durante el gobierno de George H. W. Bush y posteriormente como vicepresidente en la administración de George W. Bush, entre 2001 y 2009. Su papel fue determinante en las decisiones que marcaron la llamada “guerra contra el terrorismo” tras los atentados del 11 de septiembre, así como en la invasión a Irak, acciones que marcaron profundamente la política exterior de su país.
A lo largo de los años, Cheney fue reconocido por su firmeza y su visión estratégica en temas de seguridad nacional, aunque también recibió duras críticas por el uso excesivo del poder ejecutivo y por su postura en torno a los derechos humanos durante los conflictos armados. A pesar de haber sufrido varios infartos y haberse sometido a un trasplante de corazón, mantuvo actividad política y opinión pública hasta sus últimos años.
Diversos líderes estadounidenses expresaron sus condolencias y destacaron su papel como un funcionario “decente, disciplinado y profundamente comprometido con su país”. Con su fallecimiento, se cierra un capítulo importante de la historia política moderna de Estados Unidos, marcado por su influencia en la política exterior y su firme defensa de la seguridad nacional.





