En su discurso explicó que la única forma de rescatar al país de la violencia es preservando el respeto a la ley e impulsando normas claras.

En un escenario político y social dominado por la inseguridad y la incertidumbre, Keiko Fujimori presentó su propuesta de gobierno centrada en tres pilares fundamentales: orden, autoridad y trabajo. La candidata aseguró que el país necesita una dirección firme para superar el descontrol y recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones. “El Perú merece vivir en paz, con respeto y oportunidades para todos”, afirmó, marcando distancia de lo que considera años de improvisación y falta de liderazgo.

Durante su discurso, Fujimori sostuvo que la única manera de rescatar al país de la violencia es preservando el respeto a la ley y fortaleciendo el Estado de derecho. Enfatizó que un gobierno sólido debe basarse en normas claras y autoridades que hagan cumplir las reglas sin distinciones. “Sin ley no hay justicia, y sin justicia no hay paz”, declaró, destacando la necesidad de devolver la autoridad moral y legal al poder público.

Asimismo, la candidata planteó un modelo de desarrollo que combine firmeza en la seguridad con impulso económico. Su plan incluye generar empleo digno, fomentar la inversión privada responsable y promover la capacitación laboral, especialmente para jóvenes y mujeres. Fujimori recalcó que el trabajo es la base de la estabilidad familiar y social, y que su gobierno se enfocará en crear oportunidades reales para los peruanos.

Con un tono enérgico y optimista, Fujimori cerró su intervención asegurando que Perú puede reencontrar el rumbo si se trabaja con disciplina y unidad. “Orden no significa represión, significa respeto. Y trabajo no es un privilegio, es un derecho”, afirmó. Su mensaje buscó transmitir esperanza y autoridad a la vez, proyectando la imagen de una lideresa dispuesta a conducir al país hacia un futuro de estabilidad y progreso.

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